Las botas rígidas extraíbles suelen ser para uso a corto plazo, por lo que no todos los usuarios necesitarán un seguimiento con un trabajador de la salud.
En ciertos casos, como los que se muestran a continuación, el médico que hizo la derivación hará el seguimiento:
- Buena movilidad
- Sin problemas de sensibilidad
- Sin problemas de piel
Si la persona tiene alguna dudas, debe hacerse un seguimiento en el plazo de una semana.

A continuación, aprenderá más sobre cuándo conviene hacer un seguimiento antes de volver al médico que hizo la derivación.
Pregunta

¿Recuerda a Mario?
Mario utilizaba una bota rígida extraíble tras una operación en el tobillo. Mario tiene diabetes y sensibilidad reducida en los pies.
Mario acaba de recibir su bota rígida extraíble.
¿Cuándo hay que hacerle un seguimiento?
La opción "a" es la respuesta correcta.
Mario tiene sensibilidad reducida en los pies, por lo que corre el riesgo de desarrollar heridas. Debe acudir a una consulta de seguimiento tras una semana de uso de la bota rígida extraíble para asegurarse de que no le causa ningún problema.
Si seleccionó las respuestas "b", "c" o "d", no es correcto.
Un seguimiento a las cuatro o seis semanas es demasiado tiempo. Mario debería tener la consulta de seguimiento antes ya que corre el riesgo de tener problemas en los pies.
El médico también hará un seguimiento cuando Mario ya no necesite la bota.
Seguimiento al cabo de una semana
Verifique que:
- La bota rígida extraíble no está empeorando problemas cutáneos o de sensibilidad en los pies.
- El ajuste de la bota rígida extraíble en una person con problemas de hinchazón es adecuado.
- La persona puede caminar con la bota de forma segura, si le preocupa que no pueda mantener el equilibrio.
Pregunta

¿Recuerda a Mario?
Durante la primera consulta de seguimiento, Mario comentó que se quedaba en su casa porque le resultaba difícil utilizar la bota rígida extraíble fuera de ella.
¿Qué acciones tomaría para ayudar a Mario?
Marque todas las opciones que resulten pertinentes.
Las opciones "a" y "b" son las correctas.
Observar a Mario caminando al aire libre ayudará a decidir si necesita un producto de apoyo para caminar para su movilidad.

Durante la primera consulta de seguimiento, Mario no se veía ni se sentía bien equilibrado al caminar afuera. El trabajador de la salud que lo atiende decidió evaluarle para determinar si se beneficiaría de un producto de apoyo para caminar.
Ahora utiliza un bastón para apoyarse. También tiene más confianza para usar la bota rígida extraíble al aire libre y puede caminar a hacer las compras.
Pregunta

¿Recuerda a Wei?
Wei llamó y pidió programar una visita de seguimiento porque la bota rígida extraíble le quedaba floja. Había perdido una de las correas.
¿Qué acciones tomaría para ayudar a Wei?
Marque todas las opciones que resulten pertinentes.
Las opciones "a" y "b" son las correctas.
Sustituya la correa que falta. Si la bota rígida extraíble no se ajusta bien después de sustituir la correa, sustitúyala por una nueva.
La respuesta "c" no es correcta.
Hay que comprobarlo antes de cambiar el tamaño.
Seguimiento a las seis semanas
Las personas que utilizan una bota rígida extraíble por más de seis semanas deberán realizarse un seguimiento tras finalizar este plazo.
Durante este seguimiento, compruebe el estado de la bota para ver si hay algo desgastado o roto.
Verifique que:
- Las correas están todas y no están rotas
- La suela está en buen estado
Tras seis semanas, el forro suele estar sucio, por lo que deberá sustituirlo.

Tendrá que sustituir la bota rígida extraíble si está agrietada o si la suela de la bota rígida extraíble está rota.
Si el producto se repara o sustituye, debe volver a ajustarse a la persona.