Averigue si el calzado terapéutico está satisfaciendo (o no) las necesidades de la persona y por qué. Pregúntele:
- si está utilizando el calzado terapéutico
- si tiene algún problema al utilizar el calzado terapéutico
- si tiene alguna pregunta
Hablar con la persona
Si la persona no está utilizando el calzado terapéutico o tiene problemas al utilizarlo, averigüe por qué. De ese modo podrán encontrar juntos una solución.
Es posible que tenga alguna pregunta que usted pueda responder y que le permita entender por qué o cómo ha de utilizar el calzado terapéutico.
Pídale a la persona que le explique cada uno de los pasos incluidos en la rutina de cuidado y protección de los pies que aprendió en la sesión anterior.

Pregunta

¿Se acuerda de Jensen?
A continuación le mostramos una conversación que tuvo lugar entre un trabajador de salud y Jensen durante la prueba y ajuste de su calzado terapéutico.
Lea lo que sucedió y reflexione sobre en qué momento se tuerce la conversación. Intente detectar los problemas de comunicación que hubo.




La trabajadora de salud selecciona y le ajusta a Jensen un calzado terapéutico cerrado de color marrón.
1. ¿La trabajadora de salud le mostró a Jensen los diferentes tipos de calzado disponibles y le explicó las ventajas que ofrecen las distintas características?
No. Le dijo a Jensen lo que debía utilizar, en lugar de explicárselo y darle a elegir.
2. ¿La trabajadora de salud le dio alguna opción de color?
No, no hubo opción de elegir el color del calzado. No se hizo nada para que los zapatos le resultaran más atractivos o aceptables a Jensen.
3. A la hora de tomar una decisión, ¿tuvo en cuenta la trabajadora de salud las preferencias personales de Jensen?
No, la trabajadora de salud dio prioridad a su propia opinión, por delante de las preferencias personales de Jensen.
4. ¿Cree que es probable que Jensen utilice este calzado terapéutico todos los días?
No, es poco probable que Jensen se ponga estos zapatos porque no le gustan.
5. ¿Cuál es el riesgo de que Jensen no se ponga el calzado terapéutico todos los días?
Existe una alta probabilidad de que desarrolle heridas en los pies.
Debate
Por parejas, debatan cómo una conversación diferente podría haber ayudado a que Jensen eligiera un par de zapatos terapéuticos que estuviera dispuesto a usar todos los días.
Detectar nuevas necesidades o problemas
Comente con la persona todas las necesidades o problemas nuevos que hayan surgido y decidan conjuntamente lo que tienen que hacer. Por ejemplo:
- Reevaluación
- Derivación
Pídale a la persona que se siente en una silla y que se quite el calzado terapéutico y los calcetines.
Una vez se los haya quitado, examine los pies de la persona y el calzado terapéutico.
Examinar los pies
Inspeccione la piel de ambos pies en busca de marcas o signos de problemas. En particular, identifique todas las zonas enrojecidas, las lesiones y los daños que haya en la piel.
Si encuentra alguna zona que le preocupe, compruebe primero si la causa es el zapato. Es posible que la persona necesite una nueva evaluación. Derívela a una clínica de podología o una especializada en heridas.

Calcetines adecuados
Compruebe si los calcetines son adecuados.

Estado del calzado
Verifique que:
- No hay zonas desgastadas ni dañadas.
- El interior de los zapatos está limpio y seco.
- La plantilla no está arrugada ni dañada.

Capacidad
Pídale a la persona que se ponga los calcetines y el calzado terapéutico.
La persona tiene que ponerse los zapatos como lo hace en casa, sin su ayuda.
Si por lo general cuenta con la ayuda de un amigo o de una persona a cargo de sus cuidados, esta persona debe estar también presente en el seguimiento.
Observe atentamente mientras la persona o quien la cuida/su amigo le pone el calzado terapéutico.
Asistencia
Si es necesario, puede indicarle a la persona cómo debe ponerse el calzado terapéutico.
Prueba y ajuste
Compruebe el ajuste del calzado terapéutico utilizando la sección Comprobación del ajuste del formulario de evaluación sobre calzado terapéutico.

Durante el seguimiento, vuelva a realizar los pasos de comprobación del ajuste que se describen en el formulario de evaluación.
Si el calzado terapéutico de la persona no se ajusta correctamente, trate de averiguar qué ha cambiado desde la última sesión de prueba y ajuste.
Si la talla del calzado no es la correcta, vuelva a realizar la prueba y ajuste con la talla correcta.

Heridas en los pies durante el seguimiento
Las personas que utilizan calzado terapéutico corren el riesgo de desarrollar heridas en los pies. Es importante comprobar si se han producido (o no) cambios en los pies.
Una herida
Requiere una derivación urgente a una clínica de podología o una especializada en heridas. La persona debe ser atendida por un profesional médico en un plazo de 24 horas. Hay que comprobar que el calzado terapéutico no sea la causa de la herida.

Enrojecimiento e hinchazón
Requiere una derivación urgente a un profesional de la salud, una clínica de podología o una especializada en heridas. La persona podría tener una infección en el pie.

Amputación
La persona necesitará un producto que no está incluido en la capacitación TAP. Tras la amputación de un dedo o de parte de un pie la persona solo puede llevar calzado terapéutico si tiene ya una prótesis.
Para el otro pie/pierna de la persona, que no presenta alteraciones, puede resultar útil un calzado terapéutico.

Nuevo producto de apoyo
A la persona puede que le hayan provisto un nuevo producto de apoyo desde la última vez que la vieron por el calzado terapéutico. Este producto podría ser:
- Ortesis de pie
- Bota rígida extraíble
- Prótesis
La persona debería seguir los consejos que le haya dado su profesional de la salud.

Recuerde: si el calzado terapéutico no se ajusta bien o no es seguro utilizarlo, no se debe usar hasta que no se haya reparado o sustituido por otro.