En este tema aprenderá a realizar una exploración sencilla de los pies en personas con riesgo de desarrollar heridas en el pie.
Con algunas preguntas y pruebas sencillas es posible detectar si el riesgo es bajo, moderado o alto.
También aprenderá qué medidas tomar en función del nivel de riesgo.
Le resultará útil tener a mano una copia del Formulario de exploración de la movilidad de la capacitación TAP y de la Guía de exploración de los pies de la capacitación TAP sobre los productos de apoyo para la movilidad mientras trabaja en este tema.

La exploración del pie ayudará a detectar:
- Señales de riesgo: factores que aumentan el riesgo de tener una herida en el pie
- Señales de riesgo elevado: factores que aumentan el riesgo de desarrollar heridas en los pies de forma sustancial.
La cantidad de "señales de riesgo" y "señales de riesgo elevado" indica el riesgo global de una persona herida en el pie .
Actividad
Consulte la sección 3 del formulario para la exploración de la movilidad. Note que a la derecha hay seis casillas. Una de las casillas está marcada como "Señal de riesgo elevado" y cinco como "señal de riesgo".
¿Cuáles de las siguientes son "señales de riesgo elevado"?
Si marcó todas las casillas, está en lo cierto. Todas son señales de riesgo elevado.
¿Cuáles de las siguientes son "señales de riesgo"?
Si marcó todas las casillas, está en lo cierto. Todas son señales de riesgo.
Ahora veamos el proceso para la exploración de los pies.
Nota: Lávese siempre las manos con jabón y séqueselas antes y después de realizar una exploración de pies. Si la persona tiene una herida abierta o cree que puede tener una afección o infección cutánea, utilice guantes.
Observación de los pies
Pídale que se quite los zapatos y las medias. Explíquele que necesita observar sus pies más de cerca.
Asegúrese de observar la parte superior e inferior de cada pie, y entre cada dedo.

Las amputaciones, las heridas actuales y las anteriores aumentan la probabilidad de desarrollar otra herida, por lo que se consideran señales de riesgo elevado.
Marque las casillas en el formulario de exploración si la persona ha tenido anteriormente alguna herida en el pie o si se le ha amputado un dedo del pie, un pie o una pierna.
¿Nota heridas o lesiones en los dedos, pies o piernas?

¿Alguno de los pies está enrojecido, caliente al tacto o hinchado?

El enrojecimiento, el calor y la hinchazón son signos de infección o de otras afecciones graves. Todas se consideran señales de riesgo elevado.
¿Ve algún problema en la piel o las uñas, o alguna forma inusual en los pies o los dedos?
Los problemas de piel o uñas pueden aumentar el riesgo de que se desarrollen heridas en los pies.
Algunos ejemplos comunes de problemas de piel o uñas son la piel gruesa, agrietada o callosa, ampollas, uñas largas o con formas inusuales.
Todas estas son señales de riesgo.
En esta actividad practicará cómo detectar señales de riesgo asociadas a problemas de la piel o las uñas.
Actividad
¿Cuál de los pies que se muestran a continuación cree que puede tener "problemas de piel o uñas"?

Este pie está sano.

Este pie tiene un problema cutáneo. La zona de piel engrosada se denomina callo y es una señal de riesgo de desarrollar heridas en los pies.

Estos pies tienen un problema cutáneo. La zona de piel agrietada en los talones podría ulcerarse. Se trata de un señal de riesgo de desarrollar heridas en los pies.
Los cambios en la forma del pie pueden dar lugar a zonas de mayor presión en el pie. Esto aumenta la posibilidad de que se desarrollen heridas en los pies.
Algunos ejemplos habituales de problemas en los pies que modifican su forma son los juanetes (protuberancia ósea en la base del dedo gordo) y los dedos en garra o martillo.
Los cambios en la forma del pie son una señal de riesgo.
En esta actividad practicará cómo detectar las señales de riesgo asociadas a cambios en la forma del pie.
Actividad
¿Cuáles de los pies que se muestran a continuación parecen sanos y cuáles tienen problemas, como dedos en garra u otra forma inusual del pie o dedos?

Este pie tiene un juanete (protuberancia ósea en la base del dedo gordo). Además, el dedo gordo se ha desviado hacia los demás dedos, lo que hace que el pie sea más ancho y aumente las posibilidades de rozarse con el zapato. Esto puede provocar una herida en el pie.

Este pie tiene más de un problema. Los problemas son:
- dedos en garra
- juanete
- problemas en las uñas.
Los dedos en garra generan una mayor presión en los extremos de los dedos. También es más difícil encontrar un zapato que calce bien y sea cómodo.
En esta fotografía se puede ver que la piel de la parte superior del dedo pequeño del pie está enrojecida debido al roce del zapato.
El juanete puede hacer que la articulación del dedo gordo roce con el zapato.
Los problemas en las uñas pueden aumentar la presión en los dedos de los pies.
Todas estas son señales de riesgo de desarrollar heridas en los pies.

Estos pies están sanos.
Comprobación del flujo sanguíneo
Una persona con reducción del flujo sanguíneo tiene más riesgo de desarrollar heridas en los pies. También es más probable que las heridas en los pies tarden más en curarse.
En la exploración de los pies se indican cuatro formas de comprobar el flujo sanguíneo:
- Signos físicos
- La persona indica tener dolor en la parte posterior de las piernas
- Prueba de pulso
- Prueba de rellenado capilar
Observe los pies de la persona:
¿Observa algún signo de reducción del flujo sanguíneo?
- Hinchazón del tobillo o del pie
- No hay pelo en los pies ni en los dedos
- Pie frío o pálido
Todas estas condiciones indican una reducción del flujo sanguíneo y son señales de riesgo.
Pregúntele a la persona:
¿Siente dolor en la parte posterior de las piernas:
- por la noche o
- al caminar menos de 200 metros?
Algunas personas pueden sentir dolor o cólicos en la parte posterior de las piernas, lo que puede ser una señal de mala circulación sanguínea.
Es probable que empeore por la noche o cuando la persona camina distancias cortas (menos de 200 metros).
Prueba de pulso
Un buen flujo sanguíneo en los pies puede sentirse como el "pulso" que se siente en la muñeca o el cuello.
Actividad
Intente encontrar su pulso, el de un amigo o colega.
Con dos dedos (no use el pulgar), encuentre:


Prueba de pulso:
¿Detecta el pulso en ambos pies?
Hay dos puntos principales donde detectar el pulso en el pie:
- en la parte superior del pie
- en la parte interna del pie, detrás del hueso del tobillo

Para verificar que una persona tiene un buen flujo sanguíneo, es necesario poder encontrar fácilmente el pulso en cada pie.
Al comprobar las pulsaciones, utilice siempre el dedo índice y el dedo del medio, no el pulgar.
No detectar ningún pulso es una señal de riesgo.
Pregunta
¿Por qué se debe comprobar el pulso con el dedo índice y el del medio y no con el pulgar?
No utilice el pulgar para tomar el pulso ya que el pulgar tiene su propio pulso.
Vea en este video para aprender cómo realizar una prueba del pulso.
Actividad
Practique detectar el pulso en los dos puntos principales del pie.
Intente encontrar el pulso en sus propios pies y en, al menos, otras dos personas.
Es posible que tenga que mover un poco los dedos para encontrar el pulso.
Prueba de relleno capilar
Otra señal de mala circulación sanguínea es cuando la piel de una persona tarda más de 3 segundos en recuperar su color natural después aplicar presión.
Prueba de relleno capilar:
- Apriete el extremo de cada dedo gordo.
- Cuente los segundos que le lleva al dedo retomar su color normal (relleno).
- Observe si el relleno capilar demora menos o más de tres segundos.
Actividad
Presione firmemente con el dedo sobre la mano y luego suéltelo. Observe cómo su piel cambia brevemente de color (se vuelve más pálida) y luego el color vuelve.
Este cambio de color se debe a un bloqueo temporal del flujo sanguíneo en el lugar donde ha presionado.
Cuando el flujo sanguíneo es bueno, al liberar la presión, la piel se "rellena" de sangre en 3 segundos. A continuación, el color de la piel vuelve a la normalidad.
Para comprobar la rapidez con la que el pie de una persona se "rellena" (recupera el color habitual de la piel), presione firmemente sobre el dedo gordo.
A continuación, suéltelo y cuente los segundos que el dedo demora en volver a su color normal.
Si se tarda más de tres segundos para cualquiera de los dedos, es una señal de riesgo.
Vea este video para aprender cómo realizar una prueba de relleno capilar.
Actividad
Practique la prueba de relleno capilar.
Intente encontrar el pulso en sus propios pies y en, al menos, otras dos personas.
Comprobación de la sensibilidad (sensación)
La exploración ofrece dos formas de comprobar la sensibilidad de los pies de una persona:
- Pregúnteles qué sienten en los pies
- Pruebe la sensibilidad de sus pies.
Recuerde: Una persona con sensibilidad reducida corre el riesgo de desarrollar heridas en los pies.
Pregúntele a la persona:
¿Tiene alguna sensación inusual o dolor en los pies o en los dedos?
Las personas pueden tener distintas sensaciones inusuales en los pies, incluyendo:
- hormigueo (sensación de pinchazos)
- entumecimiento (falta de sensibilidad)
- dolor punzante o agudo
- sensación de ardor
Cuando le pregunte a la persona si tiene alguna sensación inusual, mencione estos ejemplos para que entienda a qué se refiere con "sensaciones inusuales".
Llevar a cabo la prueba de sensibilidad
Prueba de sensibilidad:
Pídale a la persona que cierre los ojos y, luego, toque la punta de los dedos 1, 3 y 5 de cada pie con el dedo o con un monofilamento. Alterne entre cada pie como se muestra en el video.
- Marque con un visto (✓) los dedos de los pies que tienen sensación
- Marque con una cruz (x) los dedos de los pies que no tienen sensación
Actividad
Mire el formulario de exploración. Note que las fotos del pie derecho e izquierdo tienen los dedos numerados.
Se enumera a los dedos de los pies y el orden en que debe hacer la prueba de sensibilidad.
Practique consigo mismo tocando los dedos 1, 3 y 5 de cada pie, en el orden indicado en el formulario.

Para realizar la prueba de sensibilidad, siga estos pasos:
- Pídale a la persona que cierre los ojos.
- Explíquele que les tocará los dedos de los pies y deberán avisarle cuando sientan que los toca.
- Toque la punta de los dedos 1, 3 y 5 de cada pie con su dedo índice. También puede utilizar un monofilamento.
- Toque con suavidad una sola vez, durante 1 segundo.
- Espere unos segundos entre cada dedo para dar tiempo a la persona a responder.
- Si la persona no dice nada, es que no sintió que toco el dedo. Pase al dedo siguiente.
- Anote en el formulario con un visto los dedos que la persona refirió sentir y con una cruz los dedos que no sintió que tocó.
Si la persona no sintió que tocó dos o más dedos de los pies, se trata de una señal de riesgo.
Vea en este video para aprender cómo realizar la prueba de sensibilidad.
También mire este video para aprender cómo llevar a cabo la exploración completa de los pies.
Resumen del riesgo de la persona de desarrollar heridas en los pies
Resuma el riesgo de la persona de desarrollar heridas en los pies (cuente la cantidad de señales de riesgo y de riesgo elevado que marcó).

Cuente el número de señales de riesgo y de riesgo elevado que marcó en la exploración de los pies.
Complete la tabla en función del número de vistos, para evaluar si la persona tiene un riesgo bajo, medio o elevado de desarrollar heridas en el pie .
Si la persona tiene un riesgo bajo, ayúdele a evitar heridas al enseñarle cómo cuidar sus pies y sobre el calzado protector adecuado.
Si una persona tiene un riesgo moderado o elevado, se la debe derivar a un servicio de atención para la salud o a una clínica de heridas de pie para una evaluación y atención más exhaustivas.
También puede:
- Enseñarles a cuidar sus pies
- Evaluar si el calzado terapéutico es adecuado para la persona
Actividad
Para completar esta actividad necesita una copia del formulario de exploración de la movilidad.
¿Se acuerda de Jensen?

Tiene 60 años y, además, tiene diabetes.
Al llevar a cabo la exploración de los pies averigua que:
- Jensen ha tenido en el pasado heridas en los pies.
- Tiene una zona de piel gruesa en la planta del pie que parece un callo.
- Dice que tiene dolor en la parte posterior de su pantorrilla por la noche.
- No encuentra el pulso en ninguno de los pies.
- Solo refirió sentir tres de los seis dedos que tocó.
Complete la sección del formulario de exploración de los pies que forma parte del formulario de exploración de la movilidad para Jensen.
Ahora, haga clic a continuación para ver si completó el formulario correctamente.
Cuente el número de señales de riesgo elevado y de riesgo para calcular el nivel de riesgo de Jensen.
¿Qué riesgo tiene Jensen de tener una nueva herida en el pie?

Jensen presenta una señal de riesgo elevado (herida anterior en el pie) y cuatro señales de riesgo (un problema cutáneo, dos signos de mal flujo sanguíneo y pérdida de sensibilidad). Se ubica en la categoría de riesgo elevado.
La planificación para Jensen debe incluir:
- Asegurarse de que concurre al servicio de atención de la salud para el control de la diabetes.
- Enseñarle a cuidar sus pies.
- Evaluar si Jensen es candidato para utilizar calzado terapéutico.
